¿Cómo funcionan los repartidores de costes de calefacción?

 En Canal Airzone

Como recordaréis, la semana pasada comenzamos a cubrir el candente tema de la calefacción central. Pudimos ver como, al contrario de lo que se piensa, aún no es obligatorio instalar contadores individuales o repartidores de costes. No obstante, como ya corroboramos, tarde o temprano sí que lo será. Y conviene estar preparados.

Ya se sabe, más vale prevenir que cuidar.

Cumpliendo la normativa

Para explicar el tema que nos concierne, necesitaremos una pequeña explicación previa sobre la calefacción central.

Existen dos tipos de calefacción central: en columna (izquierda) y en anillo (derecha). La disposición en columna es la más antigua pero también más común en España. En ella, los radiadores de las diferentes viviendas están unidos entre sí de arriba a abajo. Por otro lado, en la disposición en anillo, los radiadores de cada vivienda van por separado y solo existe un único punto de entrada y de salida.

calefacción central en columna y en anillo

Calefacción centralizada en columna y en anillo. Imagen propiedad de Remica Servicios Energeticos

Para cumplir con los requisitos de la Directiva Europea de Eficiencia Energética 2012/27/UE, lo más fácil es instalar un contador a cada vecino. Lamentablemente, eso solo es posible en las instalaciones de calefacción en anillo y, en España, aproximadamente el 60% son en columna.

¿Qué son los repartidores de costes?

Los repartidores de costes son unos dispositivos de medición que se instalan en los radiadores de la vivienda. Cuentan con dos sensores que miden dos temperaturas: la de la superficie del radiador y la de la habitación en la que están. Como su nombre indica, su principal objetivo es el reparto individual del consumo de una instalación central.

Son aparatos inalámbricos de sencilla instalación, compuestos por una carcasa, dos sensores de temperatura, un dispositivo de cálculo, una pantalla, una fuente de alimentación, los elementos de instalación y un precinto. De dimensiones reducidas, su coste es bajo (aproximadamente cuatro veces inferior al de un contador inteligente individual).

Repartidores de coste de calefacción

Repartidor de costes. Imagen propiedad del portal Ceis.

¿Cómo funcionan?

Los repartidores de costes empiezan a medir el consumo en función de dos condicionantes:

a) Si la diferencia entre la superficie del radiador y la temperatura ambiente es mayor de 4ºC.
b) En función de unas temperaturas tope. En verano, si la temperatura del radiador supera los 40ªC y en invierno si supera los 29ºC.

Es decir, el medidor interpreta que la calefacción está funcionando cuando la diferencia entre el radiador y la habitación es elevada (más de 4 ºC). Cuanto mayor es esta diferencia, mayor es el trabajo del radiador y mayor es el consumo. Por el contrario, cuando la diferencia es menor de 4 ºC, el medidor entiende que el radiador no está funcionando.

¿Cómo se calcula el consumo?

La explicación a este asunto nos la proporciona la AERCCA (Asociación Española de Repartidores de Costes):

El consumo de calefacción de cada radiador en euros se calcula siguiendo la siguiente fórmula:

  • Consumo radiador(€) = VC x P

VC – Valor calculado de consumo por cada repartidor
P – Precio de cada unidad consumida de calefacción

El precio de la unidad de calefacción es único para todo el edificio. Podéis ampliar información sobre el precio en la web de AERCCA.

¿Cuánta energía se ahorra?

En España la media de ahorro en energético se sitúa en aproximadamente un 23% por vivienda. No obstante, según los expertos, existe un potencial de ahorro de hasta un 30%. Además, si se complementa a los repartidores con el uso de las válvulas termostáticas, este porcentaje puede ser aún mayor. Es decir, potencial de ahorro sí que existe.

Válvula termostática y repartidor de costes

Foto de Instalaciones y Eficiencia Energética.com.

Si deseas saber más sobre calefacción o climatización en general, visita nuestro blog.

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