Consejos para dormir cuando hace calor

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Dormir cuando hace calor en ciertas regiones puede ser misión casi imposible. Las altas temperaturas (en ocasiones de más de 30 ºC), unidas a una humedad alta, hacen del verano la época más dura para conciliar el sueño.

Normalmente, se recomienda que los adultos duerman entre 7 y 9 horas al día. Si sufres por las noches y no te vale con contar ovejas, sigue los consejos que te proponemos en este post.

La importancia de dormir bien en verano

A partir de 26 ºC se hace difícil dormir bien. De hecho, normalmente los expertos apuntan a que la temperatura ideal para dormir se sitúa entre 18-22 ºC (en función de diversos parámetros: edad, sexo, humedad, etc.).

«El sueño es la fábrica de nuestro día» — Eduard Estivill, experto en alteraciones del sueño

Cuando las temperaturas por la noche son elevadas, el sueño se altera y, en general, es menos profundo. Una mala noche puede producir múltiples complicaciones:

  • Irritabilidad
  • Menor capacidad de concentración
  • Mayores probabilidades de padecer ansiedad
  • Menor rendimiento físico
  • Problemas a la hora de procesar la glucosa
  • Disminución de la temperatura corporal basal

Estas son solo algunos de los principales problemas, si quieres seguir indagando con este tema, puede consultar este enlace.

Dormir mal por el calor

Consejos para dormir con calor

A continuación te detallamos algunas recomendaciones o ideas que pueden serte útiles en las noches de verano:

  • El aire acondicionado es tu aliado. Ya dejamos claro hace unos meses que dormir con el aire acondicionado no es malo en absoluto. Por lo tanto, en las noches en las que no haya manera de conciliar el sueño, utilízalo sin miedo. Si tienes un sistema moderno puedes programarlo para que se apague trascurrido un tiempo o al alcanzar una temperatura. El poder está en tus manos.
  • Realiza cenas ligeras. Es más fácil dormir si cenas comidas frías, ligeras y fáciles de digerir. Cuando realizas cenas pesadas, el cuerpo necesita trabajar más y generar más calor para realizar la digestión. También, aunque suene raro, se recomienda el picante. Las comidas picantes estimulan la sudoración y hacen que nuestro cuerpo pierda calor.
  • El agua, ese líquido divino. Bebe mucha, mucha agua a lo largo del día. Beber agua fresca (no helada) antes de dormir te mantiene hidratado.
  • Cuidado con el pijama que usas. Puedes estar cometiendo el error de usar una prenda que no sea óptima. Para las noches más calurosas, opta siempre por el pijama de algodón. El algodón facilita la transpiración. Por supuesto, este criterio es extensible a la sábanas.
  • Date una ducha (¡pero no con agua fría!). Una buena opción es darse una ducha con agua tibia antes de irse a la cama. Si el agua está muy fría, el cuerpo generará calor para combatir ese cambio brusco de temperatura.
Durmiendo en verano

Bonus: consejos extra para los más osados

Si todo lo anterior se te queda corto, también puedes recurrir a opciones más drásticas. Aunque suenen rocambolescas, algunas pueden serte de mucha utilidad. Dormir cuando hace calor a veces implica acciones de emergencia:

  • Enfría tus sábanas o pijama en la nevera. Como lo oyes. Hay fuentes que recomiendan esta acción en casos extremos. Eso sí, si los vas a meter en el frigorífico que sea con una funda o protección.
  • Enfría la almohada. Otra posibilidad. Quizá esta opción la habrá utilizado más de uno de vosotros en alguna que otra ocasión.
  • Si tienes ventilador, combínalo con el hielo. Una opción muy old-school. Si utilizas un ventilador puedes colocar un recipiente con hielo inmediatamente delante de las aspas para que el aire que impulse sea más frío. 
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